Casi todo el mundo ha sentido acidez después de una comida pesada. Eso es normal y no significa nada. El problema empieza cuando el ardor se repite varias veces por semana durante meses y se convierte en parte de la rutina.
Ahí ya no hablamos de acidez ocasional, sino de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Y la diferencia importa, porque el reflujo sostenido daña el esófago con el tiempo.
Qué ocurre en el reflujo
Entre el esófago y el estómago hay un anillo muscular que funciona como válvula: se abre para dejar pasar la comida y se cierra para impedir que el contenido gástrico regrese.
Cuando esa válvula pierde tono o se relaja cuando no debe, el ácido sube. El esófago no tiene la protección que sí tiene el estómago, así que la exposición repetida lo inflama.
Cuándo la acidez deja de ser normal
Como referencia práctica, conviene consultar si:
- Los síntomas aparecen dos o más veces por semana
- Llevas más de tres meses así
- Necesitas antiácidos de forma habitual para funcionar
- Te despierta por la noche
- Ya modificaste tu dieta y no mejoró
Síntomas típicos
- Ardor que sube desde el estómago hacia el pecho o la garganta
- Regurgitación: sabor ácido o amargo en la boca
- Sensación de nudo en la garganta
- Molestia que empeora al acostarse o agacharse
Síntomas atípicos que casi nadie asocia al reflujo
Esta es la parte que suele retrasar el diagnóstico. El reflujo también puede manifestarse como:
- Tos crónica sin causa respiratoria clara
- Ronquera, sobre todo al levantarse
- Carraspeo constante
- Dolor de garganta persistente
- Asma de difícil control
- Erosión del esmalte dental
- Dolor en el pecho que imita un problema cardíaco
Sobre el último punto: cualquier dolor torácico debe evaluarse primero desde el punto de vista cardiológico. Solo después de descartar el corazón se considera el esófago.
Señales de alarma
Requieren evaluación sin demora:
- Dificultad para tragar o sensación de que la comida se atasca
- Dolor al tragar
- Pérdida de peso sin explicación
- Vómito con sangre o heces negras
- Anemia
- Vómitos persistentes
- Síntomas nuevos después de los 50 años
Por qué no conviene dejarlo pasar
El reflujo mantenido durante años puede producir esofagitis, estrechamientos del esófago y, en una parte de los pacientes, esófago de Barrett: un cambio en el revestimiento esofágico que requiere vigilancia periódica por su asociación con un riesgo aumentado a largo plazo.
No es para alarmarse. Es para no normalizar diez años de acidez diaria.
Cómo se estudia
Según el caso, el especialista puede indicar:
- Endoscopía digestiva alta. Permite ver si hay inflamación, estrechez o cambios en la mucosa, y tomar biopsias.
- pHmetría esofágica. Mide durante 24 horas cuánto ácido sube realmente y si coincide con los síntomas. Es el estudio de referencia cuando la endoscopía sale normal pero las molestias continúan, o antes de plantear cirugía.
Medidas que sí funcionan
- Cenar al menos tres horas antes de acostarse
- Elevar la cabecera de la cama, no solo añadir almohadas
- Reducir peso si hay sobrepeso, es de las medidas más efectivas
- Comer porciones más pequeñas
- Identificar tus desencadenantes concretos en lugar de eliminar alimentos al azar
- Evitar el tabaco
Evaluación en CEGAS
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Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica ni la indicación de tratamiento por un profesional.



