«Le duele la barriga» es una de las frases más repetidas en pediatría, y casi siempre corresponde a algo pasajero y sin importancia. El reto para cualquier madre o padre es distinguir cuándo se trata de eso y cuándo hay que consultar.
Esta guía reúne las señales digestivas que sí ameritan evaluación por un gastroenterólogo pediátrico.
Por qué los niños no son adultos pequeños
El aparato digestivo infantil está en desarrollo, y hay cuadros propios de la infancia que no existen en el adulto. Además, los niños pequeños no describen bien lo que sienten: un lactante con reflujo llora, y un escolar con ansiedad puede referir dolor abdominal real.
Por eso la valoración pediátrica especializada se apoya tanto en el examen como en la observación de patrones que los padres reportan.
Señales de alarma que requieren consulta
Con independencia de la edad, conviene consultar ante:
- Sangre en las heces, roja o en forma de heces negras
- Vómito con sangre o con aspecto de café molido
- Vómito verdoso (bilioso), que requiere atención urgente
- Pérdida de peso o estancamiento en la curva de crecimiento
- Detención del crecimiento en talla
- Diarrea de más de dos semanas
- Dolor abdominal que despierta al niño de noche
- Dolor localizado siempre en el mismo punto, sobre todo lejos del ombligo
- Fiebre persistente junto a síntomas digestivos
- Dificultad o dolor al tragar
- Rechazo mantenido del alimento
- Palidez o cansancio inusual, que puede indicar anemia
Situaciones frecuentes por edad
Lactantes. El reflujo es común y en la mayoría de los casos se resuelve solo con el tiempo. Preocupa cuando hay mal aumento de peso, rechazo del alimento, irritabilidad marcada o síntomas respiratorios asociados.
Preescolares. El estreñimiento es muy frecuente y suele iniciarse en el periodo de control de esfínteres. Si el niño retiene por miedo al dolor, se genera un círculo que se sostiene solo y conviene romper temprano.
Escolares y adolescentes. Aparece el dolor abdominal recurrente, que en muchos casos es funcional. Y es la edad en que suele diagnosticarse la enfermedad celíaca, que puede presentarse sin diarrea, manifestándose solo como talla baja, anemia o cansancio.
Estreñimiento infantil: señales concretas
Consulta si el niño:
- Evacua menos de tres veces por semana de forma sostenida
- Tiene heces muy duras o de gran tamaño
- Presenta dolor al evacuar o sangre por fisura
- Retiene a propósito, cruzando las piernas o escondiéndose
- Mancha la ropa interior, algo que suele confundirse con descuido y en realidad indica retención importante
Cuándo el dolor abdominal es funcional
El dolor abdominal funcional es real y frecuente. Suele localizarse alrededor del ombligo, no despierta al niño por la noche, no se acompaña de pérdida de peso y el crecimiento es normal.
Que sea funcional no significa que haya que ignorarlo. Significa que el manejo va por otro camino: rutina, manejo del estrés, hábitos alimentarios y, cuando corresponde, apoyo psicológico.
Qué llevar a la consulta
Ayuda enormemente presentarse con:
- La cartilla de crecimiento, peso y talla a lo largo del tiempo
- Un registro de unas dos semanas: qué come, cómo evacua, cuándo aparece el dolor
- Lista de medicamentos usados
- Antecedentes familiares de enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal o intolerancias
La curva de crecimiento es, con frecuencia, el dato más informativo de toda la consulta.
Gastroenterología pediátrica en CEGAS
En CEGAS contamos con consulta de gastroenterología de niños en Plaza Comercial San Fernando, Ciudad de Panamá, con un enfoque adaptado a la edad del paciente.
Si algo de lo anterior te resulta familiar, agenda una cita.
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Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica pediátrica. Ante señales de alarma, busca atención profesional.



